Partimos de la premisa de que un libro cerrado también se puede leer. Las encuadernaciones ofrecen una información de valor incalculable y para verla no es necesario abrir el libro. ”Encuadernación” deriva del latín quaternos (cuadernillo), que es cada pliego impreso que se dobla para componer las páginas de un libro. La encuadernación consiste en la unión de esos cuadernillos, cosa que en un principio se hacía artesanalmente y ha terminado siendo un proceso industrial.Las encuadernaciones nos hablan de diferentes técnicas según el lugar de elaboración, el estilo y la época. También informan si un ejemplar en concreto conserva las cubiertas rudimentarias del taller que lo fabricó o del librero que lo vendió, o pasó por las manos de algún dueño que decidió personalizarlo cambiándole...

Neoclásica

El neoclasicimo es un estilo que surgió bien entrado el siglo XVIII como reacción al desmesurado y recargado estilo barroco (y rococó).

Las encuadernaciones se simplifican por un lado dejando los espacios centrales vacíos y la decoración se centra en el lomo. Las orlas fileteadas suelen presentar motivos florales y geométricos.

Este ejemplar presenta una encuadernación neoclásica estilo Imperio, que es una evolución del arte neoclásico que triunfa de entre 1814 y 1831 y que también se dio en la España de Fernando VII (1808-1833). Se caracteriza por orlas más anchas que forman cuadrados decorados en las esquinas. En este caso toda la decoración se ha realizado con pan de oro.

En el lomo incluye, entre otras decoraciones, motivos vegetales, animales y el propio título del volumen.