Partimos de la premisa de que un libro cerrado también se puede leer. Las encuadernaciones ofrecen una información de valor incalculable y para verla no es necesario abrir el libro. ”Encuadernación” deriva del latín quaternos (cuadernillo), que es cada pliego impreso que se dobla para componer las páginas de un libro. La encuadernación consiste en la unión de esos cuadernillos, cosa que en un principio se hacía artesanalmente y ha terminado siendo un proceso industrial.Las encuadernaciones nos hablan de diferentes técnicas según el lugar de elaboración, el estilo y la época. También informan si un ejemplar en concreto conserva las cubiertas rudimentarias del taller que lo fabricó o del librero que lo vendió, o pasó por las manos de algún dueño que decidió personalizarlo cambiándole...

Mudéjar-renacentista

El estilo mudéjar persistió en las encuadernaciones bien entrado el siglo XVI. En estos casos suelen combinar estructuras de bandas de hierros mudéjares con un rectángulo central con florones renacentistas en las esquinas, que se repiten en el centro unidos por su vértice. También suelen aparecer flores, volutas y otros motivos vegetales propios del Renacimiento, como observamos en la cubierta de este ejemplar.