Cubierta de pergamino con tapas semirrígidas de cartón. La cubierta ha sido reutilizada y proviene de una hoja de cantoral manuscrito en tinta negra metaloácida (texto y notas) y pentagrama en rojo.
La hoja de pergamino se recortó a medida y se le insertó tres tiras de piel en tres perforaciones en el cuerpo del libro, que hacen a su vez de nervios y unen la cubierta al cuerpo del ejemplar.




