Aunque el estilo tiene un carácter más internacional que en siglos anteriores, hay una variedad, la de abanicos, que se utiliza más habitualmente en la península. Permite variaciones pero suelen ser cuartos de abanicos dispuestos en las esquinas de la cubierta. En el centro puede situarse un abanico abierto o supralibros.
Este ejemplar de cubierta de piel sobre tapas de madera, tiene como decoración central la cruz potenzada, emblema del cardenal Pedro Mendoza. La decoración se ha llevado a cabo con pan de oro.




